Articulo Publicado en «La Opinion de Malaga»

El pasado sabado 11 de Julio, la reportera Carmen Fernandez paso una jornada en los puestos de playa de Protección Civil Benalmádena para escribir un articulo sobre nuestras actuaciones en un día normal de sabado, este articulo es el resultado de este encuentro con los Voluntarios de Proteccion Civil Benalmádena.
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Benalmádena

Los vigilantes de la playa

En un día habitual de baño de fin de semana hay diversos casos de picaduras de medusas, cortes y heridas en pies, un golpe de calor en una chica, calambres en los pies y erupciones cutáneas

CARMEN FERNÁNDEZ. BENALMÁDENA El pasado 13 de junio empezó la temporada de baños en las playas de Benalmádena. Desde ese día, son un total de 30 los socorristas de Protección Civil los que velan por la seguridad de todos los bañistas, veraneantes y turistas de las playas de la costa benalmadense, bajo la supervisión de la coordinadora Arancha Gutiérrez. Todos ellos realizan esta labor desde las once de la mañana hasta las siete de la tarde, y de forma completamente altruista, sin cobrar ni un sólo euro. La mayoría reconoce que desarrollan esta actividad porque tienen un espíritu solidario y de ayuda hacia los demás. Y éstos no son pocos, ya que el año pasado dieron solución a un total de 120 actuaciones de relevancia.asistencia
La jornada en las playas de Benalmádena arranca a las seis y media de la mañana, con la aparición de las máquinas de limpieza de arena y de agua para que todo esté listo a la llegada de los primeros bañistas. El sábado 11 fue un día de formación para los socorristas. Desde las ocho de la mañana, y durante dos horas, estuvieron haciendo prácticas de salvamento utilizando una embarcación en la que los voluntarios aprenden a subir a una persona e inmovilizarla hasta dejarla trasladarla a tierra. Los socorristas son distribuidos de dos en dos desde las once de la mañana, cada pareja en cada una de las once torretas en que se distribuyen por todas las playas.

Advertencias. Desde ese momento, las diferentes banderas verdes ondean a lo largo de todo el litoral de Benalmádena e indican que la mar está en calma. Los socorristas, para evitar incidentes, hacen una serie de advertencias a todos los bañistas. Sobre todo a aquellos de piel más blanca. Al ser comienzo de la temporada, recomiendan tomar el sol paulatinamente y utilizar siempre protección de factor 20 o 30, y extender la crema en la piel una vez cada hora mientras se encuentren en la playa.
A las 11:30 horas, Víctor y José son solicitados en la playa de Torrevigía por María, una cordobesa discapacitada de 80 años que quiere darse un baño. Los socorristas la ayudan a subir en el anfibio y la transportan hasta la orilla. María se muestra muy agradecida por las atenciones y el moderno sistema con el que le ha sido posible tomar un baño en el mar. Hacía tres años que no disfrutaba del agua debido a su enfermedad. En esta zona especial para los discapacitados hay una veintena de hamacas situadas sobre una tarima flotante de madera para lograr el equilibrio para los discapacitados; sombrillas y bastones especiales para caminar por la arena, además de tres anfibios para asistir los baños.
A las 12:00, una niña de Sevilla acude al puesto de socorro con su abuela. La pequeña sufre una erupción en todo el brazo derecho, pero no saben si la causa ha sido el sol o el contacto con la arena. Los vigilantes piensan que puede haber sido por los pinchazos de un erizo y le proporcionan una pomada analgésica que le calma el dolor hace desaparecer el escozor.
Sobre las 13:00 horas de la tarde un señor presenta un fuerte dolor de cabeza, probablemente por la calor ya que no llevaba protección ni gorra. Los socorristas le recomiendan desde el puesto que se moje la cabeza con mucha agua y se ponga un pañuelo en la cabeza mojado, para evitar el cúmulo de calor.
A la hora de comer, sobre las 14:00 horas, el aviso llega desde la playa de ´Malapesquera´. En este caso la situación es un poco más seria, ya que María, de 19 años, se ha desplomado en las duchas dándose un fuerte golpe en la cara y dañándose la nariz. Los socorristas que la han visto desmayarse corren rápidamente en su ayuda y enseguida recobra el conocimiento, pero la inmovilizan y la trasladan hasta el puesto de primeros auxilios. Una vez allí comprueban sus constantes vitales: pulso y tensión, la cual tiene muy baja. Según explica el socorrista ,la chica ha sufrido un golpe de calor, por lo que le recomiendan volver al hotel; beber mucha agua y relajarse; y luego acudir al hospital para que le hagan un diagnóstico más exhaustivo. A las 15:00 horas de la tarde Rosa, una señora de mediana edad ha sufrido unos dolorosos calambres en el pie izquierdo. Enseguida es atendida por los socorristas y le muestran unos ejercicios para evitar el dolor y que no se le repita el calambre. Para ello le recomiendan que ponga los pies en alto y le advierten que «no se debe de meter de nuevo en el agua para tomar un baño». «El agua está muy fría y con gran probabilidad le haya afectado las articulaciones, en concreto a al pie», añade el socorrista.

Zonas restringidas. Una hora y media más tarde, la Playa de Carvajal, la última de las playas de Benalmádena, toma el protagonismo. En ella tiene que actuar la embarcación de salvamento para alertar a unos motoristas acuáticos y una barca que no pueden navegar por la zona de los bañistas. Les indican que van a una elevada velocidad y que la zona reservada está indicada por la boyas. No pueden acceder hasta la zona contemplada para el baño porque podrían causar un accidente», insiste uno de los socorristas. Arancha Gutiérrez, coordinadora de playas, detalló que las boyas por lo general, por ejemplo en playa ´Malapesquera´, están situadas a 200 metros y que siempre hay que estar pendiente de que ese límite no sea sobrepasado por los bañistas. A las 17:00 horas de la tarde sucede uno de los problemas más comunes. Los cortes y las heridas provocados por caminar entre las rocas.
Es el caso de un pequeño de siete años atendido por Francisco, uno de los socorristas, que le cura delicadamente el pie que se ha dañado al jugar en la zona de las rocas con sus amigos. Fran le extrae las areniscas que se ha clavado y le desinfecta la herida y finalmente le venda el pie. Para evitar que sucedan casos como este, se recomienda «utilizar un calzado adecuado para andar por el agua», indica Arancha Gutiérrez, coordinadora de playas de Protección Civil. Sobre las 18:00 horas llega el turno de uno de los clásicos del verano.
Una joven de Córdoba ha sufrido la picadura de una medusa. Patricia, socorrista del puesto central, le proporcionará agua mezclada con un uno por ciento de amoniaco para aliviarle el picor.
Una hora más tarde, una señora en playa de Torrevigía presenta picor en los ojos y Patricia le facilita unas gotas desinfectantes. Será a las 19:00 horas cuando finalice la labor de unos vigilantes de la playa que han otorgado a los bañistas durante este día confort, seguridad y una atención personalizada.

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Noticia extraida del diario «la opinion de malaga» de fecha 19/07/09 desde el enlace:

http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009071900_4_275527__Municipios-vigilantes-playa

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